Una frase fundamental

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). No suele ser frecuente en mí, pero he leído este libro sin consultar la introducción. Y la realidad es que, de haberla leído, me habría sido más fácil la presente reseña. Incluye una buena definición de los diferentes tipos de niños y adolescentes, en grupos realizados por la edad. Asimismo, se habla de la posición de los padres sobre los niños y de la inversa. Y la idea de que la génesis de la depresión es igual para niños y adolescentes.

La mencionada introducción contiene una advertencia muy útil para estos tiempos. Entre paréntesis la autora dice que cuando escribe “él” se está refiriendo a las niñas y los niños y cuando menciona “adolescente” se refiere a adolescentes varones y mujeres. Quiere evitar el escribir niño/niña o él/ella con excesiva frecuencia, aunque obviamente  se refiera siempre a ambos. De mi cosecha es decir que deben aceptarse las reglas gramaticales del castellano, evitando esa especie de trabalenguas que acompaña a muchas palabras con el uso de las barras y las terminaciones de género. Tampoco estéticamente es muy válido. Pero, obviamente, este detalle no es lo fundamental del libro, aunque sea muy oportuno.

Y otra enseñanza que recojo de la lectura del libro es que la frase que titula la obra –A mis padres no les importo– es más que fundamental. No es una suposición o un soniquete de niños y de adolescentes para hacerse notar u obtener la presencia y cercanía de sus progenitores… Rosa María Boal Herranz es una psicóloga clínica con experiencia y dedicación desde hace muchos años dedicada a ese mundo de padres e hijos. Tiene A mis padres no les importo nueve amplios capítulos organizados de forma muy didáctica que va desde las tablas hasta descripciones señaladas especialmente para su mejor lectura. Se parece, un poco, a un libro de texto, pero con amenidad y fácil lectura.

Personalmente me ha gustado mucho el segundo capítulo que lleva el mismo título y que centra mucho el contenido general. En el capítulo primero se habla de la depresión y ese mal –es un gran mal– va a ser lo más subyugante de esta obra: la depresión llega y la niñez o la adolescencia no son nada ajenas a tal enfermedad. Y tras describir todas dificultades de padres e hijos se llega al capítulo nueve con pautas para el tratamiento psicológico de la depresión… Y se llega al Epilogo con una especie de apoyo a los padres tras enumerar tantos problemas de sus hijos…

Rosa María Boal Herranz es doctora en psicología por la Universidad de Salamanca. Y como se dice más arriba es psicóloga clínica. Se dan datos de su dedicación pero es interesante que la doctora Boal Herranz participa en un grupo de separados y divorciados de la parroquia madrileña del Santísimo Redentor desde hace casi quince años.

Recomiendo el libro con viveza. Creo que puede ser muy útil a mucha gente y no solo a padres, sino también –creo– a profesionales de la educación y de la sanidad.

Ángel Gómez Escorial

Betania 942 (11 de septiembre de 2016)


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