Preocupados por el futuro de las comunidades cristianas

(José María Fernández Lucio, en La Civiltà Cattolica Iberoamericana). En medio de las noticias que a diario nos ofrecen los medios de comunicación sobre el conflicto bélico de Oriente Medio, aparecen nombres como «coptos», «caldeos» o «maronitas», que al final nos suelen resultar de alguna manera familiares, «nos suenan», pero no sabemos bien dónde situarlos, ni de dónde han salido, ni qué lugar ocupan en el complejo tablero de ajedrez en el que se ha convertido esta región del planeta. Al menos en nuestro país, la inmensa mayoría de los ciudadanos desconocen que hay territorios de Oriente Medio que no son completamente musulmanes.

Con Arrancados de la tierra prometida se quiere dar a conocer a las principales comunidades árabes cristianas de Oriente Medio: quiénes son estos grupos, sus orígenes, su situación actual como comunidades minoritarias, las persecuciones que sufren, cómo son percibidos por sus conciudadanos musulmanes o cuáles son sus perspectivas de futuro en términos de libertad e igualdad.

La situación, las amenazas o las agresiones que sufren estas comunidades nunca se han considerado seriamente. La política exterior norteamericana siempre ha preferido pasar de largo respecto de las dificultades de los cristianos en Oriente Medio. Estados Unidos no ha sentido nunca la situación de estas comunidades como una presión económica, política o de seguridad a la que debiera enfrentarse, y los cristianos árabes han perdido su confianza en Occidente en general y en Estados Unidos en particular.

Las comunidades árabes cristianas son, en el mejor de los casos, igual de complejas que cualquier otra comunidad, si no más.

Hay que abandonar la visión de los árabes cristianos como un todo compacto, como grupos sociales homogéneos basados en una identidad religiosa que deciden y actúan del mismo modo en el seno de un Estado.

El 6 de febrero de 2012 la activista holandesa Ayaan Hirsi Ali publicaba un artículo en el semanal norteamericano Newsweek con el título «La guerra global contra los cristianos en el mundo musulmán», en el que afirmaba: «Los cristianos están siendo asesinados en el mundo islámico a causa de su religión. Es un creciente genocidio que debería provocar la alarma global. […] La conspiración del silencio que rodea esta violenta expresión de intolerancia religiosa debe detenerse. Nada menos que el destino de la cristiandad —y en última instancia, de las minorías religiosas en el mundo musulmán— está en juego».

La situación que están sufriendo los cristianos en Oriente Medio, una tierra en la que llevan viviendo durante siglos y donde tienen derecho a permanecer, es motivo de grave preocupación. Hay muchas razones para estar preocupados por el futuro de las comunidades cristianas, que cuentan con más de dos mil años de existencia en esta región, donde el cristianismo tiene su lugar y comenzó su larga historia.

El origen de nuestra fe se encuentra en Oriente Medio, lugar donde se ubica la tierra prometida que aparece en la Biblia. Es una zona profundamente convulsa que está a las puertas de Europa, razón por la cual seguimos con tanto interés las noticias que nos llegan. Además, en este territorio siguen existiendo numerosas comunidades cristianas, como los coptos, los caldeos, los melquitas o los maronitas, en muchas ocasiones, como hemos afirmado, desconocidas.

En este libro que presentamos, el autor intenta analizar con competencia y acierto, con claridad y sencillez, el estado de esas comunidades y la complicada situación que sufren en medio de los conflictos que las asolan.

José María Fernández Lucio

La Civiltà Cattolica Iberoamericana 2 (marzo de 2017) 94-96.


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