El lugar de la moral en la vida cristiana

(Diego Pacheco, en Palabra). Felicísimo Martínez reflexiona en La moral cristiana, ¿opresora o liberadora? –que no constituyen ningún intento de ser un manual de moral– sobre el lugar que tiene la moral en la vida cristiana, ante la consideración negativa que algunos tienen de ella como un conjunto de prohibiciones que coartarían la libertad del hombre.

El libro afirma que el núcleo de la vida cristiana no sería la moral, sino la fe en Jesucristo y la relación con Él. Las exigencias morales, sin embargo, son en ocasiones lo primero que uno se encuentro en el primer contacto con el cristianismo, sin ninguna otra experiencia anterior, y es lógico que pueda generar rechazo. Por eso el Concilio Vaticano II –así lo resalta el libro– situó el Evangelio, la vida de Jesús, como fuente de la moral cristiana, para que se superara esa actitud negativa y temerosa ante los mandamientos, y se considerase la moral como lo que es: una liberación del hombre de todo lo que lo aleja de Dios y como algo que lo relaciona con la felicidad y la salvación. También resalta esta obra que la moral no puede quedar en el ámbito de lo autorreferencial y de lo individual, sino que tiene esa dimensión de justicia, solidaridad y comunión.

Diego Pacheco

Palabra 656 (septiembre de 2017) 76.


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