Francisco, voz de la palabra

(José Mª Fernández Lucio, en La Civiltà Cattolica Iberoamericana). La figura de san Francisco nunca ha pasado de moda y menos en este tiempo en que Francisco es el nombre del Santo Padre. El autor nos presenta en esta obra a san Francisco de Asís como lo han visto la historia y la leyenda. Unos le conocieron personalmente y con él tuvieron santas conversaciones. Los más, se fiaron de la historia y de las leyendas. Entre una y otra nos han hecho conocer las maravillas que Dios había realizado en un santo tan universalmente querido.

Ni la historia pierde objetividad con la tradición, ni la leyenda es pura fantasía. En esta obra se entrelazan ambas y producen aquello que consideramos como vigente. Es decir, lo que está presente y repercute, no solo en el conocimiento, sino también en la respuesta que se puede tener, en actitudes y comportamientos ante la ejemplaridad de la persona, historia y vida, a la que nos hemos acercado.

Como a todos los santos y grandes figuras de la historia, también a san Francisco hay que acercarse con admiración y noble juicio. No se puede intentar disecar, partir, dar explicaciones y motivos, suponer intenciones, catalogar y definir actitudes. Cuando esto sucede, se termina haciendo desaparecer al santo, no se tiene de él más que una máscara, un retrato robot de una persona desfigurada.

En Francisco de Asís hay que descubrir la fuente viva que brota por todos los caños, el manantial de gozo que supone saber que Dios es nuestro Padre y que Jesucristo es el primer Hermano. Él quiere predicar a todos que no tienen propiedades, ni iglesias, ni directrices bien programadas. Allí donde hay hombres y mujeres a los que, en obras y palabras, hay que hacerles conocer que en Dios está el amor y la paz, allí están ellos para gritárselo.

El autor nos dice que este libro «se ha escrito después de muchas horas de lectura de fuentes y documentos, de visitar como peregrino los lugares por los que discurrieron los acontecimientos y contemplar, desde la experiencia de Dios, la historia, la vida y el espíritu de Francisco de Asís». Y continua diciendo: «Para la lectura e interpretación de la historia de este santo de leyenda, nos hemos acercado a las más genuinas fuentes franciscanas, a los más altos y valorados estudios históricos y al pensamiento y magisterio de unas personalidades excepcionales: Juan Pablo II, Benedicto XVI y el papa Francisco. Son muchas las ocasiones en las que estos Papas quisieron referirse a la ejemplaridad de san Francisco».

La figura de Francisco de Asís suscita una admiración que seduce y fascina. A la dulzura de su semblante siempre va unida la fortaleza de una vida entregada completamente al amor de Dios y a todo lo que con Dios se relaciona. Quiere seguir a Cristo con humildad y pobreza. Esta es su profecía: ser voz de la palabra. Y tenía que hacerlo con una desnudez total, «desnudo con el Dios desnudo». Decía con los labios lo que llevaba en el corazón.

La sencillez y humildad del pobre de Asís acabó trascendiendo su época para convertirse en un santo universal, y su figura, muy querida y admirada, representa una de las más altas manifestaciones de la espiritualidad cristiana. Apoyándose en las genuinas fuentes franciscanas y en los últimos estudios históricos, el autor trata de interpretar la historia de este santo de leyenda.

José María Fernández Lucio

La Civiltà Cattolica Iberoamericana 7 (agosto de 2017) 97-98.


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