«La sabia del Rin»

(Joan Manel Gutiérrez Delgado, en Catalunya Cristiana). El libro se centra en una figura de moda dentro de la Iglesia católica: santa Hildegarda de Bingen. Fue una gran teóloga, mística, escritora, abadesa monacal, poeta, científica y música compositora. Aconsejaba sabiamente a los hombres de la Iglesia, que admiraban sus conocimientos. Fue conocida como «la sabia del Rin» y como la profetisa teutónica. La reclamaban para solucionar problemas y dificultades teológicas y científicas. Fue declarada doctora de la Iglesia por Benedicto XVI el 7 de octubre de 2012 junto a san Juan de Ávila en la misa de apertura de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, volviendo a promoverse su testimonio dentro de la Iglesia.

Hildegarda nace en el año 1098 en el seno de una familia noble alemana. De pequeña fue entregada como oblata y dedicada al rezo del Salterio y al aprendizaje del latín, dentro de una profunda educación monástica. Desde niña tuvo una delicada salud y débil constitución física, propensa a enfermedades; experimentaba constantemente visiones. A los cuarenta y dos años sobrevino un episodio más fuerte de visiones y las plasmó en el libro titulado Scivias (Conoce los caminos).

El libro recoge también su pensamiento teológico y científico. En la base de su pensamiento podemos vislumbrar patrística latina. Se ha detectado la influencia de san Agustín y san Isidoro de Sevilla. Se ha reflejado la influencia de Pastor de Hermas y de Boecio. Se le ha detectado un gran bagaje cultural clásico proveniente de Cicerón, Lucano y Séneca. De las obras escritas por Hildegarda destacan, en el campo teológico, Scivias; en el de la moral, Liber vite meritorum, y en el de la cosmología y teodicea, Liber divinorum operum.

Hildegarda también fue una gran científica de la época. Estudió ciencia y escribió obras de carácter científico, como el titulado Liber simplicis medicine, donde nos expone conocimientos de medicina sobre las propiedades curativas de las plantas desde una perspectiva holística. Otro libro suyo de interés científico y médico es el titulado Liber composite medicine, que trata sobre el origen de las enfermedades y su tratamiento.

Cristina Siccardi en su libro sobre la santa también nos habla de sus cartas. El importante epistolario no nos deja indiferentes. Alrededor de 300 cartas donde Hildegarda toca temas tan variados como teología, espiritualidad, política, remedios curativos, consejos sobre vida monástica y clerical, entre muchos temas que le consultaban importantes personajes contemporáneos suyos.

Hildegarda influye en la cultura moderna. Ha llevado al mundo de la cultura a realizarle varios homenajes. La iglesia parroquial de Eibingen, donde reposan las reliquias de esta santa, fue reconstruida en 1932. El expresionista Ludwig Baur diseñó los vitrales de las ventanas de esta iglesia representando algunas de las visiones de la abadesa. La abadía de Santa Hildegarda forma parte del paisaje cultural del Valle Superior del Medio Rin, declarado patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco en 2002.

Joan Manel Gutiérrez Delgado

Catalunya Cristiana 1.979 (27 de agosto de 2017) 22.


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