Jose Chamorro: La felicidad es una experiencia que brota de la actitud que tomemos»

(Jéssica Soto, Linares, en Diario Ideal). Jose Chamorro compagina su trabajo como profesor de Pedagogía Terapéutica y Filosofía en Secundaria en uno de los colegios de la Fundación SAFA-Loyola en Andalucía, con su pasión por la literatura. Hace unas semanas vio la luz su nuevo libro Claves para saborear la vida con el que el linarense está recogiendo muy buenas críticas. La mayor parte de las ventas de esta .:obra tiene como destino el proyecto solidario Pintando Cimas.

¿De qué versa Claves para saborear la vida?

Se trata de un ensayo que pretende cuestionar al lector. Propone diferentes temas que están ordenados en tres capítulos que tienen una relación estrecha con los tres ámbitos en los que las personas vivimos: uno mismo, los demás y la naturaleza y lo espiritual desde el contexto cristiano. Se trata de que el lector se tome un tiempo para leer y dejar que la reflexión brote dentro de él con la única pretensión de que caiga en la cuenta de aquello que comparte, de eso otro en lo que discrepa o, tal vez, de otras cuestiones que le pueden surgir al hilo de lo leído. En cualquier caso, se trata de una obra para disfrutarla poco a poco que, además, no precisa de una lectura de corrido.

Es un libro que invita a la reflexión, ¿no es así?

Así es, como he dicho debe de despertar la reflexión del lector. Pero no una reflexión por la mera reflexión, sino un pensar que nos conduzca a una amplitud de miras que permita mirar la vida con más matices, con más profundidad y perspectiva a como la miramos normalmente. El libro no pretende descubrir la quinta esencia de la vida, sino conducir al lector para que pueda descubrir sus propias respuestas, sus propias claves para saborear la vida.

¿Considera que en la sociedad que vivimos, en la que paradójicamente parece que tenemos de todo, nos falta ser precisamente más felices?

Se nos vende permanentemente que la felicidad está en ir a la moda, en poseer el último modelo de cualquier cosa, en estar en la vanguardia; pero lo cierto es que cuando respondemos a estos ofrecimientos tal y como se nos vende seguimos  sintiendo insatisfacción. El problema es que no caemos en la cuenta de que esto es así y entonces nos decimos: ¿quizá me falta aún algo que no tengo? La  felicidad no es una cuestión a la que se pueda responder desde fuera sino que es algo que depende de uno. La felicidad es una experiencia que brota de la actitud que tomemos frente a la vida. Quizá sea necesario comenzar por darnos cuenta del don que supone la propia vida para cada uno. Es cierto que hay diferencias entre unos y otros pero, también es verdad que todos tenemos la capacidad para decidir cómo queremos vivir cada posibilidad que se nos brinda, cada momento… Podemos elegir si vivir desde la exigencia, como si la vida nos debiera algo o vivir desde la gratuidad. Aquí es donde yo entiendo que se juega la felicidad y la experiencia de plenitud que es lo que verdaderamente anhelamos en lo más profundo.

¿Es necesario dedicar unos minutos al día para encontrarnos con nosotros mismos y conocernos?

Lo que es necesario es que nos demos cuenta que no necesitamos estar hiper conectados a cada momento con todo y con todos. Me parece fundamental poder tener experiencia de estar con uno mismo sin necesidad de ser visto, valorado o necesitado.

Jéssica Soto

Diario Ideal, ed. Linares (1 de octubre de 2017) 6.


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