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Un gran reportaje

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). A veces –y previamente– se considera que un libro sobre el tema del divorcio puede ser solo para especialistas. Y no es el  caso de este Hasta que la muerte (del amor) nos separe. La lectura del libro de Cristina Ruiz Fernández –que, en realidad, es un gran reportaje– da mucha información y es de total acceso para todo tipo de lectores. Supongo –y eso lo supongo yo– que habrá que interesar a personas que tengan cerca el problema de los divorciados en la Iglesia o a los mismos divorciados en sí.

Es sabido que la Iglesia, al menos en España, ha querido tener repuesta a la enorme cantidad de divorcios que se producen y buscar «vías católicas» de separación con la posibilidad de volver a celebrarse un matrimonio canónico. Y de esto se habla con mucha precisión en el libro. Sigue leyendo

Una mirada de acogida ante la ruptura del matrimonio cristiano

(SP). A través de las historias personales de personas que han vivido una ruptura, Cristina Ruiz hace que las propuestas sobre el matrimonio de la exhortación Amoris laetitia y de los documentos vaticanos hundan los pies en la tierra para dar respuesta a las necesidades de quienes atraviesan la experiencia del divorcio. Para ello, Hasta que la muerte (del amor) nos separe ahonda en las raíces y la historia del matrimonio y del divorcio, atiende a las causas de la ruptura (el matrimonio sin amor, la infidelidad, la violencia…) y a los sentimientos de duelo que esta despierta, repasa la teología y la doctrina sobre el matrimonio canónico, explica las vías de la nulidad y la disolución del vínculo, vuelve la mirada al horizonte abierto por Francisco y relata algunas experiencias que ya se están produciendo. Derribar muros, hacer caer prejuicios, acoger y, en suma, amar es la propuesta de este libro.

Un libro –dice Dolores Aleixandre– que «tiene un estilo ágil, ameno y pegado a la realidad y, además de contar historias humanas de primera mano, ofrece pistas para favorecer ese cambio de mirada que está promoviendo Francisco: hacer posible, cada cual desde el lugar en que está, esa Iglesia que acoge y abraza».