Archivo de la etiqueta: José Vicente Rodríguez

Un mosaico-retrato de Dios

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). A sus noventa años el carmelita José Vicente Rodríguez da a la luz otro voluminoso libro, titulado Los cuatro nombres de Dios. En el subtítulo se hace referencia a esos nombres: condescendencia, ternura maternal, trascendencia y presencia múltiple. Los cuatro definen perfectamente al Dios que se hizo hombre, se anonadó haciéndose uno de tantos, bajó a este mundo, amó a la humanidad hasta el extremo, entregándose por ella, redin1iéndola, haciéndose así más grande y trascendente, dueño de la vida y de la muerte, y que está presente en todas partes, desde que creó el mundo hasta que vuelva para recapitular todas las cosas en Él. Para abordar cada parte del libro se vale de las bases bíblicas, la teología patrística tan rica al respecto, aportaciones del magisterio de la Iglesia, ilustraciones o perlas poéticas (los místicos carmelitas, por supuesto), etc. A través de estos nombres de Dios se configura la que a los ojos del hombre se antoja la Montaña de Dios y José Vicente Rodríguez nos lleva por las laderas del asombro en ascenso hasta que el misterio se haga realidad palpable. Late en el libro un misticismo aparentemente arrítmico por la concatenación de imágenes, intuiciones y reflexiones, que son aportadas como pequeñas teselas que van configurando un mosaico-retrato aproximado de qué sea Dios.

Miguel de Santiago

Ecclesia 3.879 (15 de abril de 2017) 17.

El día a día con la espiritualidad de Santa Teresa de Lisieux

(SP). Con esta colección de textos de santa Terea de Lisieux, tomados de sus manuscritos autobiográficos y ordenados para cada día del año (365 días con Teresa de Lisieux), el lector descubrirá no solo los recuerdos y experiencias de la Santa, que fue declarada patrona universal de las misiones en 1925, sino también su profundo mensaje espiritual y el reflejo de su alma. En la existencia, aparentemente sencilla, de Teresa se desarrollaron un pensamiento religioso y una espiritualidad originales y admirables. La humildad y alegría que acompañaron a esta joven carmelita, así como la profundidad de su experiencia religiosa, la convierten en una de las figuras más destacadas del cristianismo. No en vano Pío X la definió como la «santa más grande de los tiempos modernos» y Juan Pablo II la proclamó doctora de la Iglesia el 19 de octubre de 1997, Día de las misiones.

Despertar al dormido

(Antonio Aradillas, en Religión Digital).- “De un modo agradecido y admirado”, Xabier Pikaza, “catedrático y polígrafo” de tan reconocida fama internacional en el mundo de la teología, refiere y presenta en el prólogo del libro Los cuatro nombres de Dios, de la editorial San Pablo, a su autor, de la manera siguiente:

“En su plena madurez, el Padre José Vicente Rodríguez, bien cumplidos ya los noventa años, ha tenido el detalle de ofrecernos esta espléndida obra con los cuatro nombres de Dios, que yo me atrevo a presentar como los “cuatro puntos cardinales”, quizá mejor, como los cuatro caminos que suben a su Monte Carmelo.

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Los atributos de Dios misericordioso

(SP). «¿Quién puede atreverse a definir de alguna forma a Dios?», pregunta Xabier Pikaza en el Prólogo de este libro –Los cuatro nombres de Dios–. Lo hace el P. José Vicente Rodríguez –añade– explicando «las cuatro notas de Dios, que son las notas más hondas de la vida del hombre en Dios». Mediante un mosaico de temas, ejemplos, comparaciones, testimonios y experiencias personales, que quedan enlazados a través de textos bíblicos y conciliares y de fragmentos de obras de Juan de la Cruz, Teresa de Jesús y los grandes pensadores cristianos, el libro nos muestra en cuatro grandes bloques a un Dios condescendiente que ama a los hombres y quiere caminar con ellos, a un Dios maternal que nos lleva en su seno y nos hace gustar su ternura, a un Dios trascendente que nos hace capaces de ir más allá de lo que somos y podemos, a un Dios cuya misma esencia es estar y ser en nosotros.

Un san Juan de la Cruz desmitificado, ausente de clichés y de leyendas

(A. Montero, en Studium). Dentro de los grandes sanjuanólogos actuales, el padre José Vicente Rodríguez es de los más eminentes. Estamos ante la segunda edición de esta monumental obra sobre San Juan de la Cruz. La primera apareció en 2012 y, según reconoce su autor, con críticas muy favorables. Y no es fácil que una obra de este volumen y de este tema, se reedite en el corto plazo de tres años. Se trata de la obra de toda una vida de investigación en Bibliotecas y Documentos. No hay tema sanjuanista por fútil que pueda parecer que el autor de este libro no le tenga estudiado y bien documentado. El único que hasta ahora se le ha escapado es el del Proceso inquisitorial que San Juan de la Cruz realizó sobre la posesa de Ávila María de Olivares Guillamas. Pero si se encuentra en alguna parte, seguro que lo encontrará. Uno de los encantos con que se encuentra uno en la lectura de esta obra es que aquí se nos presenta a un san Juan de la Cruz desmitificado, ausente de clichés y de leyendas. Como el autor dice, ni leyenda blanca ni leyenda negra. Ni un místico que vive en una burbuja divina e insolidaria, ni un santo austero y duro, una especie de erizo que al acercarte te pincha con sus púas. “Se trata de una personalidad variopinta y polivalente. En su existencia hallamos escenas llenas de ternura, momentos trágicos, también situaciones cómicas. Es un hombre que lo mismo hace de hortelano, que de peón de albañil. Compone los mejores versos de la poesía lírica española, lo mismo que hace un diseño de Cristo en la Cruz, o va cantando y llenando el aire de coplas por los caminos, o gime como una paloma en la cárcel, de la que se fuga arriesgándolo todo”. Las cualidades literarias del autor hacen del libro una lectura sumamente amena. Esta, sin duda, es una obra para la historia. Los índices de personas y lugares enriquecen notablemente este importante volumen.

A. Montero

Studium, vol. LVI, fac. 2, pp. 335-336.

La doctrina y espiritualidad permanente de la santa castellana y universal

(F. Carmona, en La Ciudad de Dios). El P. José Vicente Rodríguez, que es un gran conocedor de San Juan de la Cruz, demuestra en esta obra –Los papiros de la Madre Teresa de Jesús– que no lo es menos de Santa Teresa de Jesús. En la introducción, en la que se dirige al lector, aclara por qué llama papiros a los escritos de Santa Teresa, aunque ya estén publicados, es decir, porque «contienen mensajes nuevos…, que cada lector puede ir descubriendo». Es una gran realidad experimentada por muchos. Luego aclara también el sentido de «la conversable», término que añade al título en el interior del libro. Tal calificativo refleja la «gran capacidad que tenía [la Santa] para tratar a los demás», y que ella practica con tanta naturalidad y así se lo sugería a las hermanas. Por ejemplo, al final de su libro el Camino de perfección dice: «A religiosas conviene mucho esto: mientras más santas, más conversables con sus hermanas… ser afables y agradar y contentar a las personas que tratamos», como indica poco antes: «todo lo que pudiere sin ofender a Dios».

El autor escribe este libro tras sus frecuentes conversaciones con la Santa por medio de la lectura de todos y cada uno de sus escritos, tratados, cartas, poesías. De ahí que conozca tantos detalles de la vida, de la sensibilidad, de sus experiencias místicas sublimes, de su trato familiar con las carmelitas y familiares. En los papiros, dice el P. José Vicente, que la Madre Teresa habla de lo humano y lo divino de forma admirable. No en vano, el Papa Pablo VI, cuando la declaró doctora de la Iglesia, exclamó: «Qué grande, única, humana y atrayente es esta figura». Es verdad, así va apareciendo en el decurso de su vida, más y más conocida por la lectura sosegada de sus obras. No es de extrañar, pues ya había sorprendido al célebre escritor y teólogo, Fray Luis de León, primer editor de las mismas, de las que hace un merecido elogio. Entre otras cosas dice en su carta prólogo: «no es ingenio de hombre el que oigo, y no dudo sino que habla el Espírilu Santo en ella». En fin, este minucioso estudio, en que se hace un recorrido por todos los escritos de la Santa ayudará a conocerla más y mejor. El autor ha ido a las fuentes más puras, como son los llamados papiros, es decir, los manuscritos originales. Habla de lo que la Santa Doctora dice en cada uno. El autor, en fin, transmite con claridad su larga experiencia gracias a una lectura incansable. Sin duda el lector de este estudio se irá enriqueciendo aquí de la doctrina y espiritualidad permanente de la santa castellana y universal.

F. Carmona

La Ciudad de Dios 229/2 (abril-junio de 2016) 545-546.

Para disfrutar a fondo con santa Teresa

(A. Navas, en Proyección). El autor muestra en este libro –Los papiros de la Madre Teresa de Jesús– su conocimiento profundo de todo lo relacionado con santa Teresa de Jesús y lo sabe exponer en un relato lleno de viveza y de aprecio por su persona. Todo el libro constituye un anecdotario inagotable, en el que la amenidad es constante, por el gracejo natural de que estuvo dotada santa Teresa de Jesús y que aparece claramente en estas páginas. En unos momentos el relato se centra en aspectos de su personalidad, natural o espiritual; en otros se nos presentan los diferentes retratos de ella que han llegado hasta nosotros; otros están dedicados a alguna de sus obras. Se relatan también las golosinas que le gustaban; se recogen los refranes que aparecen en sus escritos, su trato con los niños, sus viajes, su condición de mujer agradecida, su valía como negociadora, su rechazo a los puntillos de honra, su condición de maestra de oración, su amor a la Sagrada Escritura, su afición a la Navidad o a la Pasión, la relación de las personas que consideraba santas, la presencia de los animales en sus escritos, su sentido del humor, las comparaciones que usa o sus valores humanos. Libro para disfrutar a fondo con todo lo relacionado con la santa.

A. Navas

Proyección 261 (abril-junio de 2016) 232-233.

San Pablo publica «Los papiros de la Madre Teresa de Jesús», los miércoles teresianos de José Vicente Rodríguez

(J. Guayerbas, en La Tribuna de Toledo). El padre José Vicente Rodríguez, de la Orden de Carmelitas Descalzos, ha publicado en la editorial San Pablo una nueva obra que parte de los artículos que compartió con los lectores de La Tribuna con motivo del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús.

“Los miércoles teresianos” comenzaban en marzo de 2014. Han sido más de 50 artículos para acercar a los lectores la vida y obra de la Santa andariega que ahora la editorial San Pablo publica bajo el título Los papiros de la Madre Teresa de Jesús.

La obra, como explicaba el padre José Vicente, parte de los textos teresianos que durante los últimos meses elaboró para La Tribuna. Una colección de artículos ampliados y enriquecidos que muestran a una Santa maestra de lo humano y de lo divino. «El lector se enriquecerá con la Santa, sin medida, llorará con ella, gritará con ella y hasta reirá con ella, pues todos estos son los compases de la vida», indicaba el autor de estos papiros teresianos que presentará en el Convento del Espíritu Santo de los Padres Carmelitas, su casa, en las próximas semanas.

Sabiduría carmelitana. A sus 89 años el padre José Vicente no deja de publicar. En los últimos años han visto la luz las obras completas de San Juan de la Cruz, del que es uno de los máximos expertos y exponentes en el panorama internacional de la mística sanjuanista.

Asimismo, cuenta en las librerías con una cuidada edición de Subida del Monte Carmelo y de Camino de Perfección; la breve biografía Juan de la Cruz: chico y grande y otros títulos como 365 días con Juan de la Cruz, San Juan de la Cruz: la biografía y Miguel de Unamuno, profeta y apóstol.

El padre José Vicente también participa en conferencias e imparte cursos en diferentes puntos de la geografía nacional. En Toledo los próximos serán en el convento carmelita para el Corpus de 2016, entre otras fechas.

J. Guayerbas

La Tribuna de Toledo (11 de noviembre de 2015)

SAN PABLO publica «Los papiros de la Madre Teresa de Jesús»

Una antología de textos preparada por José Vicente Rodríguez,
para descubrir a santa Teresa en todas sus facetas

(SP). SAN PABLO publica Los papiros de la Madre Teresa de Jesús, una obra en la que el P. José Vicente Rodríguez ofrece una exhaustiva antología de textos de santa Teresa, con la intención de indagar en los valores múltiples que se encuentran en su vida y en sus escritos, profundizar en su persona y conocer mejor a esta polifacética mujer, de la que queda aún mucho por aprender.

A lo largo de los capítulos del libro, Teresa se nos muestra consejera, maestra de oración, observadora del reino animal, refranera, viajera, negociadora persuasiva, monja comprometida, mariana, lectora de la Biblia, aventurera, cocinera, cantora, amiga de los santos, pecadora, devota de los sacramentos, humorista, escritora, mística, enamorada de Jesucristo… Un libro, en definitiva, que permite escuchar y conversar con Teresa, «una voz para nuestro tiempo».

Los papiros de la Madre Teresa de Jesús estará disponible en todas las librerías durante la semana próxima.

El sentido religioso y los valores de Unamuno

(A. Montero, en Studium). El padre José Vicente Rodríguez es un carmelita descalzo y gran estudioso de Miguel de Unamuno. Ya en 2005 publicó una importante obra en BAC: Miguel de Unamuno. Proa al infinito. Y precisamente por eso estaba capacitado para realizar esta selección de textos fundamentales sobre el sentido religioso –Miguel de Unamuno, profeta y apóstol–. A Unamuno se le ha tachado de todo: Ateo, herético, hereje máximo, agnóstico, modernista, racionalista, descatolizador y varias cosas más. Pero el P. Vicente Rodríguez está convencido de que Unamuno tenía un profundo sentido religioso y que era profundamente cristiano, aunque no católico, como el mismo Unamuno dice en alguno de sus textos. Cristo era la obsesión de su vida, y el análisis de sus textos dice que se sintió apóstol, con grandes deseos de cumplir en sí mismo el mandato de Cristo: Id y predicad el Evangelio a todas las naciones. Por lo que se dice aquí, D. Miguel tuvo en su vida varios ex futuros. Él explica que un ex futuro es lo que uno podía haber sido, pero que no fue. Un ex futuro que tuvo D. Miguel es el de haber sido sacerdote. Pero que al salir de su tierra se esfumó. A un amigo le escribe este texto: He comprendido que mi deber es publicar trabajos y contar aquel suceso de años hace, aquel “Id y predicad el Evangelio” de que me ha oído usted; me propongo dedicarme preferentemente a predicar. Esta selección de textos fundamentales no se restringe solamente al sentido religioso, sino también a dar a conocer otros valores de D. Miguel: su exquisita sensibilidad, su gran corazón de padre y esposo, su ambiente familiar, la preocupación por la oración, la producción oracional, su gran conocimiento de la Biblia, el modo defectuoso de enseñar el catecismo y otras materias, su afición a escribir cartas, su hábito de despedir: Idos con Dios, corred con Dios. Un botón de muestra que se encuentra en el texto 271: Quinto misterio gozoso: el niño perdido y hallado en el templo. En el templo y enseñando a los doctores halló María a su hijo perdido, a Cristo niño. En el templo y no en vanas disputas hemos de buscar a Cristo, si por nuestra desgracia lo perdimos. Y le hemos de buscar niño, sencillo, humilde.

A. Montero

Studium, vol. LV, fasc. 2, 351-352.