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Biografía divulgativa de san Francisco

(El Ciervo). Dividida en tres partes, esta sucinta y divulgativa biografía de San Francisco de Asís narra los grandes rasgos de su vida y mensaje: la pobreza, la oración, la unidad con Jesús, el respeto a la creación y al Creador, el perdón y la reconciliación, la hermana muerte y el significado de la tau franciscana.

El prólogo recoge una entrevista con el papa Francisco sobre el santo.

El Ciervo 760 (noviembre-diciembre de 2016) 45.

El perfil de santidad del Pobrecillo de Asís

(Domènec Valls, en Tibidabo). San Francisco de Asís. Al alba de una existencia gozosa es un libro de lectura fácil, que presenta con suficiente profundidad el perfil de la santidad del Pobrecillo de Asís y su estela en la espiritualidad cristiana.

El autor inicia el recorrido en forma de entrevista al Papa Francisco, una entrevista que no fue tal, sino que ha sido construida hábilmente a partir de diversos discursos del Papa, especialmente los que pronunció en Asís el 4 de octubre de 2013. El cuerpo de la obra se desarrolla en tres partes: Sigue leyendo

Teresa de Jesús, para leer de un tirón

(A. Montero, en Studium). Este libro sobre Santa Teresa de Jesús ha sido escrito con motivo del V Centenario de su nacimiento. El autor es sacerdote, escritor, licenciado en Filosofía y Teología y autor también de unas cincuenta obras, entre las que se encuentra con abundancia el género literario de la biografía. Y el libro cuenta, como valor añadido, con un Prólogo de Antonio Pelayo, sacerdote y escritor también. Y me adhiero encantado al juicio que Don Antonio hace en la página siete sobre el libro, porque creo que es difícil mejorarlo: «Desde las primeras líneas hasta las últimas el autor te apabulla con lo que se supone es fruto de una erudición exhaustiva y de una investigación concienzuda sobre las fuentes históricas más diversas; datos, fechas, nombres, citas, circunstancias históricas, juicios [que] cabalgan a galope sobre las páginas del libro, a las que el autor ha tenido la inteligencia de liberar de lo que comúnmente se llama “aparato crítico”, es decir, la continua y farragosa apelación, a pie de página, a libros o fuentes garantes de lo que se afirma». Ocho capítulos que si no te das cuenta te los lees de un tirón.

A. Montero

Studium, vol. LVI, fac. 2, pp. 333-334.

Vida, mensaje y actualidad del Poverello de Asís

(SP). Este breve libro realiza un triple acercamiento a la figura de San Francisco de Asís, el santo más universal y querido de todos los tiempos. Tras una narración de los grandes rasgos de su vida, el autor destaca los puntos fundamentales de su mensaje: la pobreza, la oración, la unidad con Jesús, el respeto a la creación, la alabanza constante al creador, el perdón y la reconciliación, el reconocimiento de la hermana muerte y el signifi cado de la tau franciscana. Por último, explica la actualidad de san Francisco en el mundo moderno, que está asociada a tres peculiares intuiciones que reflejan lo mejor posible la sensibilidad y los deseos del hombre y la mujer contemporáneos: la búsqueda de Dios, la necesidad de un hermano y el cuidado del mundo y de la naturaleza, que puede definirse, entre otras cosas, como respeto de la creación. El libro cuenta con una introducción compuesta por extractos de los discursos del Papa Francisco, en particular de los de Asís del 4 de octubre de 2013.

Para una primera aproximación a la figura del fundador del Opus Dei

(Mario Fernández, en Schede). La editorial San Pablo está publicando una serie de biografías de santos, integradas en la colección Testimonios de fe, con el fin de acercar al gran público a aquellos que han alcanzado la meta de la santidad. Actualmente, además de esta biografía, se han publicado otras dos, una de santa Teresa de Jesús y otra sobre san Pío de Pietrelcina.

Esta biografía de San Josemaría Escrivá escrita por José Luis Olaizola está precedida por un texto de Pilar Urbano «Josemaría Escrivá, hombre de contrastes», que fue publicado, con ligeras variantes, en el volumen II de las actas del Congreso La grandeza de la vida corriente, organizado en Roma con motivo del centenario del nacimiento del fundador del Opus Dei. En estas páginas, la autora incide en los contrastes que descubrió en la personalidad de san Josemaría, cuando estaba escribiendo El hombre de Villa Tevere (Plaza & Janés, 1995).

José Luis Olaizola (San Sebastián, 1927) que ya había publicado varias biografías (sobre Hernán Cortés, san Juan XXIII, Juana la Loca y Juan Sebastián Elcano), presenta ahora esta breve biografía sobre san Josemaría Escrivá, sin grandes pretensiones. No hay aportaciones relevantes que resulten novedosas entre el más de medio centenar de biografías ya publicadas en castellano sobre él. Por eso, quizás esta biografía esté pensada como una primera aproximación a su figura, para un público que no esté familiarizado con la vida del fundador del Opus Dei.

El libro está dividido en dieciséis capítulos más un epílogo. Se centra en los años que Josemaría Escrivá pasó en España (doce capítulos), dejando los cuatro restantes para mostrar sus años romanos. Y finalmente, en el epílogo se da noticia de su beatificación y canonización por san Juan Pablo II.

El relato de Olaizola comienza el día en que conoció al fundador del Opus Dei, en la primavera de 1960, en la Basílica de San Miguel (Madrid), cuando el autor contaba con poco más de treinta años, era padre de cuatro hijos y acababa de pedir su admisión como supernumerario del Opus Dei. Cinco años después, tuvo lugar su segundo encuentro con él: durante el primer viaje que realizó a Roma, acompañado por Marisa, su mujer, fueron recibidos por san Josemaría. Todos estos hechos se narran en el primer capítulo. Los siguientes se centran en la vida de san Josemaría, y se van sucediendo cronológicamente hasta su fallecimiento.

Mario Fernández

Schede – Studia et Documenta 10 (2016) 495.

Aquellos nos trasmitieron la buena nueva

(Studium). Los Apóstoles presenta una serie de Catequesis, dadas por el papa Benedicto XVI «sobre los apóstoles y los primeros discípulos de Jesús», que nos llevan a los orígenes de la Iglesia, a los primeros enviados del evangelio y a sus discípulos que lo proclamaron por los caminos del mundo. Ellos fueron los testigos de lo que sucedió en nuestra tierra con la aparición, muerte y resurrección de Jesús. Sólo ellos pudieron dar testimonio de lo que habían visto, tocado y experimentado acerca de la Palabra de la vida. Ellos fueron el fundamento de la Iglesia, construida sobre el cimiento de los apóstoles y profetas. El papa Benedicto XVI hace un repaso de la figura de cada uno de los apóstoles, de una manera muy especial de san Pedro, siguiendo por Andrés, Santiago el Mayor, Santiago el Menor, Juan, Mateo, Felipe, Tomás, Bartolomé, Simón el Cananeo, Judas Tadeo, Judas Iscariote y Matías. Esa lista de los Doce es completada con las figuras de Pablo, Timoteo y Tito, Esteban, Bernabé, Silvano y Apolo, Áquila y Priscila… y una catequesis sobre el papel de las mujeres. De ellos nació la Tradición en torno a la figura de Jesús… Estas Catequesis nos hacen un poco más familiares esas figuras de los orígenes, de aquellos nos trasmitieron la buena nueva, de la cual nosotros vivimos todavía.

V. B.

STUDIUM, vol. LVI, 2016, fasc. 1, p. 143.

Una gran mujer, una gran religiosa y una santa ejemplar

(F. Carmona, en La Ciudad de Dios). Entre los numerosos títulos de libros publicados este año con motivo del V centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, éste de Carlos Ros no es uno más; es uno especial. Antonio Pelayo, que escribe la presentación, dice que entre los muchos libros publicados por C. Ros, ya había escrito otro anterior sobre la Santa de Ávila y añade: «éste no es un libro para eruditos, aunque no podía escribirlo uno que no lo sea, sino para el gran público». Y así es en verdad. Apenas se comienza a leer se advierte que estamos ante una obra de un profundo conocedor de la vida y obra de nuestra querida mística doctora. Ros hace aquí una síntesis sólida y muy fundamentada sobre las fuentes. Sin embargo, al sintetizar tanto el amplio material pueden quedar en la sombra algunos momentos muy importantes. Es el caso del año y medio que la joven Teresa pasó en el convento Nuestra Sra. de Gracia de la Agustinas de Ávila en momentos decisivos de su vida, que la marcaron. No obstante el lector queda bien informado de lo principal de la vida y obra teresiana.

Su mensaje podría resumirse, dice el autor, en el célebre poema, «Vuestra soy, –para vos nací– ¿qué mandáis hace de mí?»… Lo tenemos claro en sus escritos, en el testimonio vivo de sus hijas las carmelitas descalzas, donde se puede conocer bien su espiritualidad cristocéntrica frente a otra espiritualidad abstracta. Aquí aparece Teresa como una gran mujer, una gran religiosa y una santa ejemplar. La celebración del V Centenario de su nacimiento es el mejor anuncio de su actualidad, de su personalidad y de su mensaje. Con razón la Iglesia la declaró la primera doctora junto a Santa Catalina de Siena y numerosas universidades españolas y algunas extranjeras le ha dado la misma distinción de doctora honoris causa. De ahí que sus obras se hayan traducido a los principales idiomas europeos y muchos orientales. Unos las leen por interés literario, otros por su doctrina mística. A todos cautiva su gran personalidad. Y esta obra de Ros contribuye a reafirmar esto. Por todo esto, este libro de Ros se recomienda por sí mismo.

F. Carmona

La Ciudad de Dios 228/3 (julio-septiembre de 2015) 890-891.

Una información total de la Santa de Ávila muy fácil de aprender y aprehender

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). Vaya por delante que Carlos Ros, cura onubense radicado en Sevilla desde hace muchos, pero que muchos años, es un experto en biografías. Pero añadiría que su verdadera especialidad es escribir rápido… Me explico: no sé si él va deprisa o despacio con el teclado, lo que si queda claro es su texto adquiere una gran velocidad que obliga al lector a ir deprisa, a leer deprisa y no poder interrumpir el acto de lectura, o, al menos, no es le será fácil dejarlo.

Y antes este –necesario– exordio, diré el libro de Carlos Ros es una biografía de santa Teresa de Jesús que yo recomendaría a todo el mundo, niños, mayores, hombres, mujeres, profesores, clérigos, laicos y hasta –por supuesto– gente sin fe. Los lectores van a conseguir una información total de la Santa de Ávila y muy fácil de aprender y aprehender. Eso ya es el fin fundamental que Ros pretendía con su enésima biografía redactada, y que aparece en este año 2015 en el celebramos Quinto Centenario del nacimiento de Teresa de Jesús, pero el libro tiene otras características.

El prólogo es de Antonio Pelayo, popularísimo corresponsal de Antena 3 TV en el Vaticano durante muchos años. Sacerdote originario de Valladolid e interesado en muchas otras disciplinas además del sacerdocio y el periodismo. Resume el libro y la personalidad de Carlos Ros y da noticia de que coincidieron como seminaristas en la Universidad de Comillas, de Santander, regentada por los jesuitas. Luego se refiere Pelayo a otro quehacer común propiciado por ese ser excepcional –y también cura– que fue José María Javierre. El rostro y el anuncio del prólogo de Antonio Pelayo ocupan un amplio faldón en la portada del libro. Y lo más curioso –a mi juicio– es la noticia biográfica del autor –de Carlos Ros– va en un marca-paginas que se adjunta y que, sin duda, es de gran utilidad. Podríamos decir –y sin querer alimentar un tópico– que estamos ante un libro notable en el fondo y en la forma. Pues dicho esta.

No sé si acierto con la idea o génesis de este libro de Carlos Ros sobre Teresa. Siempre he pensado que el mejor biógrafo –al menos contemporáneo– de Santa Teresa de Jesús será aquel que haya leído más o mejor a la Santa. Y es que su vida y obra aparecen de la mejor manera posible en sus escritos. Y es imposible acometer labor de investigación alguna sin contar con lo escrito por la santa. Es de suponer que no será todo lo necesario y que ya son muchos años –siglos– y muchas obras que han profundizado en la realidad de Santa Teresa. Pero Vida, Camino de perfección, El castillo interior (Las moradas), Libro de las fundaciones, Libro de las constituciones, etc., constituyen la mejor crónica de esa vida y obra que la llevó a ser la primera mujer nombrada Doctora de la Iglesia por decisión de Pablo VI

Y tras esto me ratifico a lo escrito al principio: obra rápida y fácil de leer sin que se le escamotee nada al lector. Buen libro para estos días veraniegos y con el prepararse para el 15 de octubre, fiesta litúrgica de Santa Teresa y culmen de su Jubileo…

Ángel Gómez Escorial

Betania 983 (agosto de 2015).

Una vida y una obra gigante

(F. Carmona, en La Ciudad de Dios). El prolífico escritor José Luis Olaizola nos ofrece una magnífica síntesis biográfica de San Josemaría Escrivá, personaje y santo, siempre novedad. Se edita la obra en la Colección Testimonios de fe de la editorial San Pablo, que nos acerca a los santos de tal forma que los sintamos familiares. Hace una amplia presentación la también conocida escritora Pilar Urbano, que no hace mucho escribió su visión biográfica de la ejemplar vida del fundador del Opus Dei, con el sugerente título El hombre de Villa Tévere, domicilio del Santo en Roma. Le presenta como «Un héroe cristiano, sin epopeya, sino de lo cotidiano», un hombre de contrastes siempre ejemplar en sus virtudes vividas con naturalidad.

Olaizola comienza por un capítulo dedicado a describir el impacto que le produjeron sus encuentros con San Josemaría, el primero a cierta distancia en la Basílica de San Miguel de Madrid, cómo se encontró perfectamente bien en aquel ambiente de asamblea del Opus Dei presidida por su fundador, de tal forma que de inmediato se hizo miembro supernumerario de la institución junto a su esposa. Más tarde conocería al santo más de cerca y en contacto personal en Roma, ocasión en la que le cautivó por su sencillez y naturalidad con la que vivía su santidad en la vida ordinaria. En los capítulos siguientes presenta con agilidad y atractivo la infancia, vida familiar, estudios, vocación sacerdotal del santo. Pone especial acento en los signos de Dios para hacer ver a aquel joven sacerdote lo que el Señor quiere de él. Fue la voluntad de Dios expresada en aquella moción espiritual, que le impulsaba a fundar algo, aquello que luego fue la Obra de Dios, el Opus Dei. Es impresionante el recuerdo de aquel 2 de octubre de 1928, fiesta de los Ángeles Custodios, en el contexto de ejercicios espirituales, que realizaba, junto a otros sacerdotes diocesanos.

Como dice Pilar Urbano, que la vida de Escrivá estaría llena de contrastes en una época, el autor asume esta opinión. La amenaza de perderse todo aquel proyecto en la guerra civil, la buena acogida de unos, pero también la incomprensión otros, sobre todo la contradicción de los buenos, siempre más dolorosa, que decía él, absolutamente todo lo deja en las manos de la providencia divina. Toda obra de Dios se purifica en la oposición, y ésta no había de ser menos, pero muy pronto se expande por el mundo entero. En tan solo 142 páginas Olaizola sintetiza admirablemente una vida y una obra gigante, accesible a todo tipo de lectores, porque su lectura se hace atractiva, como hace atractivo al personaje. Además el autor contagia su admiración por el biografiado y su entusiasmo por La Obra. La sencillez del personaje, su saber ofrecer los sufrimientos de la enfermedad, de la pérdida de seres queridos, de las adversidades, así como el amor a los suyos embarcados en la misma obra, todo ello vivido tan humanamente y tan sobrenaturalmente al mismo tiempo por San Josemaría, cautivan al autor y lo transmite con fidelidad. Termina la biografía con un breve epílogo, en el que manifiesta que más de un tercio del episcopado mundial, a raíz de la santa muerte del fundador del Opus Dei, pide a la Santa Sede la introducción de la causa de beatificación.

F. Carmona

La Ciudad de Dios 228/2 (abril-junio de 2015) 568-569.

En la estela de una mujer fascinante

(Juan Martín Velasco, en Vida Nueva). Dos libros más sobre santa Teresa  de Jesús, con ocasión del V Centenario de su nacimiento:

El primero, obra de un conocido y reconocido historiador de temas sevillanos, que ha escrito también la historia de tres importantes personajes muy ligados a santa Teresa (Jerónimo Gracián, María de san José y Ana de Jesús), ofrece aquí un resumen de su vida, seguido por dos capítulos sobre su mensaje y su actualidad.

En cuanto a la vida, se percibe en su relato la mano del historiador. Porque, aunque lo que Carlos Ros nos ofrece en ella sea una especie de prontuario, de “protocolo” de notario –el autor nos dice que lo ha escrito “como suelen escribir los notarios”, “con cierta premura”–, de resumen de las fechas, acontecimientos, personajes, obras importantes que llenan la vida de la santa, el relato de cada acontecimiento está lleno de detalles, nombres y anécdotas que solo un gran conocedor de ese tiempo y de la vida de Teresa de Jesús puede aportar.

Sus páginas reflejan, además, con fidelidad, la condición de mujer extraordinaria, fascinante, adornada de ese cúmulo de dotes naturales que le permitieron llevar a cabo una obra extraordinaria, en un siglo en el que imperaba una misoginia descarada. Naturalmente, el libro se refiere también a la condición de mística de Teresa, pero el autor parece haber prestado menos atención en su relato a la aventura interior de su vida.

En el volumen ocupa un lugar importante la figura de Gracián, a quien Ros ha dedicado todo un libro: El hombre de Teresa de Jesús (Rosalibros, 2006). De su mensaje, el libro subraya el carácter cristocéntrico de su mística, y la extensión a Francia y Flandes de su forma de vivirla y entenderla gracias a Ana de Jesús, “una de sus hijas predilectas”.

Fuga y retorno de Teresa, el libro de Alfonso Crespo, por su parte, no es una narración más de la vida de la santa. Describe –como señala el título– la “fuga” de Teresa ante el “acoso” amoroso al que la somete el Señor desde los primeros años de su vida y el lento retorno hasta llegar al acontecimiento decisivo de su segunda conversión.

El autor no se contenta con narrar los hechos; se implica en la lectura, y descubre en los textos, seleccionados con gran tino, la aventura, el drama interior que la autora vive y del que deja constancia para aprovechamiento de sus lectores. Uno de los grandes valores de este libro es, justamente, exponer el itinerario de Teresa, poniendo cada uno de sus pasos al alcance de lectores de hoy dispuestos a realizar la vocación mística de toda vida cristiana, que Teresa vivió ejemplarmente.

Crespo pone de relieve que, por más que en la Vida se transparente la personalidad avasalladora de la santa, su protagonista principal es Dios, que busca, espera, guía, “fuerza a forzarse” a una mujer en la que se proponía hacer grandes obras. En su primera etapa, el libro expone los episodios de la “huida” de Teresa, joven seglar, las personas que intervienen, los peligros que la rodean. La acción de Dios –comenta el autor– es narrada por Teresa con “antropomorfismos deliciosos”. Esta etapa inicial termina con la entrada en el monasterio y su primera victoria, cantada por ella en ese Magnifi cat teresiano que Crespo “desentierra” de Vida 4, 10, presentando, con acierto, en forma de verso, la jugosa prosa del texto de la santa.

Con idéntica sintonía espiritual relee el autor los capítulos 5 al 9 de la Vida que narran los largos primeros años de la vida de Teresa en el monasterio, la enfermedad que le hace salir de él y, tras una nueva “silenciosa huida”, perfectamente identificada y narrada en estas páginas, el acontecimiento decisivo de su segunda conversión, cuando, “quitada ya toda confianza en sí misma” y “puesta toda en Dios”, la contemplación de una representación de Cristo muy llagado y la lectura de san Agustín la animan a “entregarse toda a Dios” y la introducen definitivamente en una nueva vida.

Como en todas las páginas anteriores, la selección de los textos más elocuentes, la oportuna referencia a pasajes bíblicos que los iluminan –como el de Oseas: “La llevaré al desierto y le hablaré al corazón”– y los siempre cálidos y oportunos comentarios del autor dan un relieve especial y hacen más atractivo el ya de por sí rico y convincente mensaje de la santa. Se facilita así su asimilación por parte de lectores de hoy día que, por más diferente que sea su situación cultural, comparten con ella la misma condición humana, la misma presencia de Dios en su interior y la misma nostalgia por gozar de ella.

Estoy seguro de que la lectura de este gran pequeño libro suscitará en sus lectores la necesidad de agradecer a su autor el regalo que supone que lo haya escrito, como él mismo agradece a Teresa el texto de su Vida. Yo me atrevería a sugerirle que presentase, sin esperar a otro centenario, los pasos siguientes del itinerario teresiano.

Juan Martín Velasco

Vida Nueva 2.952 (31 de julio de 2015) 46.